Cuando los calamares se ven acosados lanzan un chorro de tinta para confundir a su perseguidor y continuar nadando tan ricamente.
El PP se ha convertido en un especialista en esta suerte tan poco taurina. En las últimas semanas hemos podido ver dos claros ejemplos de esta cobarde estrategia.
La primera se produjo en Navarra, donde un acosado Miguel Sanz, a la sazón presidente de la comunidad Foral, encuestas en mano y ante la posibilidad real de perder su poltrona absoluta, se inventó una manifestación preventiva.
Desde el tardofranquismo no se veía en este país una manifestación preventiva, en aquellas ocasiones las hacían en la plaza de Oriente, y en ésta ha sido en Pamplona, pero también acompañado como entonces por carlistas y falangistas.
La segunda es el affair de las fotos de un tal Montoya, en Extremadura, unas fotos publicadas hace 4 años con la ayuda de la consejería de cultura, cuyo titular es ahora candidato a la alcaldía de badajoz, con enormes posibilidades de arrebatársela al PP…¿me siguen ustedes?
Es decir, 4 años despues denuncian a Francisco Muñoz por subvencionar la publicación de un catálogo de fotografías , que ELLOS MISMOS habían expuesto públicamente en una feria internacional de arte.
¿Verdad que son un encanto?














