Hola amiguitos, soy Supercoco, y os voy a contar que agresiones son buenas y cuales son malas. Cuales de ellas son atentados contra la libertad, y las que por el contrario son magníficos ejercicios de autodefensa.
Primero, si un par de militantes del PP pegan con un palo al ministro de defensa, lo insultan, lo vejan y le obligan a abandonar una manifestación, eso, queridos niños, no es una agresión, es libertad de expresión, y los autores deben ser promovidos a puestos de mayor responsabilidad dentro del PP.
Segundo, Si un grupo de destacados militantes del PP se ponen a gritar “Pujol, enano, Habla castellano”, no creais que se trata de un insulto, solo están ensayando para un certamen de poesía popular.
Tercero, si un grupo de ciudadanos rodean a un viejo dirigente comunista y agreden a todo el que pasa por allí, no os equivoqueis, es por su bien les están ayudando a reinsertarse socialmente tras padecer una enfermedad ideológica perniciosa e incurable.
Cuarto, bien al contrario, si un chico de las JSC de Martorell grita contra el PP y les dificulta su legítimo derecho de reunión, debe ser inmediatamente expulsado del PSC con escarnio público, dónde va a parar, eso si que es una agresión antidemocrática.
Quinto, claro que si un dirigente del PP agrede físicamente en esa concentración a uno que gritaba en su contra, estamos ante un caso clarísimo de legítima defensa, porque además, el taimado gritón seguro que lo hacía en catalán. Válgame Dios.













