Si la política se tratase deun juego de despistes,el PSOE ganaría 100 a 0 al PP en la batalla psicológica por Madrid…pero me da a mi que no es eso.
Ayer, mediante la técnica del rumor, el PSOE daba un enorme golpe de efecto en la mesa, situando a José Bono en la competición por la Alcaldía de Madrid.
Era sin duda un candidato-terremoto, un nuevo jugador inesperado que podía cambiar por su especial perfil la correlación de fuerzas en la capital, sumando a su perfil moderado unas capacidades demostradas de gestor público, una relación privilegiada con los medios decomunicación, que adoran sus titulares y una subida del nivel del debate, llevando la campaña por Madrid a un ámbito nacional.
Las caras de los dirigentesdel PP eran todo un poema, ya que eran plenamente conscientes de que una derrota de Gallardón en la capital,llevaría irremisiblemente a Esperanza Aguirre a perder la comunidad, impidiendo la “foto del balcon de Génova 13″.
Pues bien, la negativa de Bono a presentarse como candidato se ha convertido en un terremoto, si…pero para su propio partido, dejando al que sea finalmente el candidato a los piés de los caballos, totalmente amortizado y en manos de un Gallardón que se va a pegar un paseo triunfal sin oposición alguna.
La imagen de la jornada, es la de un PSOE que abandona Madrid y la de un Bono que se cobra algunas cuentas pendientes con Zapatero y su equipo.
Vaya campañita que les espera a los socialistas en Madrid.














