Os dejo unas reflexiones jodidamente brillantes de Alberto Ortiz de Zárate en su post NO SON LOS BLOGS, SON LAS BLOGSFERAS , que una vez más vuelve a dar en el clavo y a uno no le queda más remedio que copypastear.
Sí, un blog es un instrumento al servicio de la egolatría de cada cual, puro individualismo. Pero de la interacción de individuos con un mínimo de espíritu hacker, emerge una conversación rica y multiforme, a la que se puede caracterizar con una expresión paradójica: individualismo comunitario. Y la molécula de unión entre blogs es, fundamentalmente, el hipervínculo. Ya lo decía Juan Freire, en su decálogo del ciudadano hacker: “enlaza, enlaza, enlaza”.
El corolario de esta ley es que los blogs que no enlazan no contribuyen a la conversación. ¿Queremos llamarles blogs? Sea, pero no forman parte de ninguna blogosfera.
La blogosfera, no el blog, es donde ocurren cosas interesantes desde el punto de vista social. Debería, por lo tanto, ser éste el nivel en el que se movieran los análisis que se suelen hacer acerca de la utilidad de los blogs. Se pueden trazar paralelas con el evolucionismo, donde se ha comprendido que las explicaciones funcionan en el nivel del gen, mucho más que en un nivel inferior (el ADN) o superior (el individuo, la especie). En nuestro caso, la conversación se produce en cada comunidad y no tanto a un nivel inferior (post, blog), ni superior (la www total).
Ni siquiera yo mismo podría haberlo dicho mejor
, pero completaría el “axioma-Freire” del “Enlaza, enlaza, enlaza”, con un nuevo “comenta, comenta, comenta” y “contesta, contesta, contesta”.
No existe conversación con los comentarios desactivados, no existe conversación cuando los comentarios activos pero que no son contestados por el autor, no existe conversación cuando no se contesta en el propio blog.
Ah, y zorionak al Bikote Ausarta de las administraciones en red, por su primer año dando guerra.














