Oiga, que eso del titular aquí no lo digo yo: eso lo dice un tierno quinceañero llamado Matthew Robson, en un informe que hizo durante sus prácticas de verano en el banco de inversión Morgan Stanley – en su sede londinense, para más señas.
Para qué alargar más, allá los puntos principales de su informe cualitativo sobre los hábitos de consumo de medios en referencia a las audiencias comprendidas entre los 10 y los 20 años:
- Twitter no se usa tanto por menores de veinte años – esencialmente, porque no se fían de las posibilidades limitadas que ofrece para controlar la privacidad de los tuiteos.
- Por ello, prefieren Facebook – por la razón inversa, ya que tiene muchas más posibilidades para afinar quien sí y quien no puede ver la información publicada en él.
- ¿Medios tradicionales? ¡A preparar la esquela! Apenas leen la prensa, y la radio y la televisión tampoco gozan de su atención.
- ¿Anuncios on-line? ¡No gracias! Les irrita tanto que tienden a evitarlos.
- Por lo anterior, prefieren escuchar a música on-line sin publicidad, como p.ej. mediante Last.fm
- ¿Pagar para suscripciones on-line? Ni lo piensan.
- Prefieren gastar la pasta en conciertos, ir a ver pelis, o – cómo no – consolas cada vez más potentes, como el Wii
- Y Apple con sus iPhone acierta especialmente entre este público…
En fin, que este chaval ha revolucionado en estos dos días hasta al Financial Times y con eso, al mundillo…
¿Que les interesa leer el informe? Faltaría más – aquí lo tienen.
Y yo, sin Twitter ni Facebook. Para algo seré carca yo…














2 Comentarios
A mí, de Twitter (algo menos en Facebook), me sigue inquietando que un tipo de quien sé es ingeniero industrial escriba cosas como estas:
“Un zumo y dos huevos para empezar el día…”.
“Menudo atasco en la M-30; hoy llegaré tarde”.
“A vueltas con el informe de los checos…”
“A ver si tenemos mesa en Noselodigasanadie”.
“La provolone estaba caliente y no había fruta de postre”.
“Hasta las siete, otro rato, y luego paddle”.
“Sigo alucinado con el atasco de la M-30″.
“Mi niña me espera en casa: es preciosa…”.
Será el siglo XXI.
FRANESCO, hay ciertos perfiles de personas que piensan de ese modo de toda la vida, la novedad es que ahora lo escriben y lo publican para que todo el mundo tenga constancia (a unos interesará y a otros no; la cosa es que ahí queda para que cada cual saque sus conclusiones para bien o para mal).
En mi opinión, lo más importante no consiste en si una cosa u otra es propia de tal o de cual; lo principal creo que está en dejar muy claro que *la juventud no es tonta en absoluto* por más que algunos quieran tildarla de un montón de cosas negativas.
La ciudadanía que viene es mucho más crítica, mejor informada, se comunica mejor y resiste las manipulaciones más que nunca en la historia, por mucha obsesión que haya en controlarla. La peor pesadilla para quienes todavía no han superado los métodos del Nodo.