Se van a cumplir 25 años del asesinato del senador socialista Enrique Casas a manos de los terroristas de ETA.
No conocí a Enrique Casas, pero hace unos años, en un congreso europeo de estudiantes en la Universidad de Friburgo, si pude conocer a Bárbara Dürkhop, su viuda y eurodiputada del Partido Socialista Europeo, y créanme si les digo que fueron días que marcaron definitivamente mi posicionamiento y compromiso político.
Bárbara Dürkhop, sentada en la Mensa, el comedor de esta impresionante universidad Suiza y cenando con un grupo de jóvenes entre los que solo estábamos 2 españoles, habló de ideales, de paz, de socialismo democrático, de diálogo, de tolerancia y de una Euskadi en paz.
Hoy, casi 25 años despues del asesinato de quien estaba llamado a ser el líder de los socialistas vascos otro socialista vasco está a punto de ganar unas elecciones en Euskadi. Patxi Lopez , está llamado a cerrar el círculo que se inició con el sesinato de Enrique Casas.
Hoy, 7 días antes del cambio en Euskadi, gracias a un impresionante trabajo periodístico realizado por el Ideal de Granada, a los mandos de dos monstruos del periodismo como son Javier Barrera y JJ Perez pueden conocer toda la historia de Enrique Casas en un viaje desde su Guadix natal hasta Donosti.
Es un trabajo de periodistas de hoy, de periodistas de raza, comprometidos. De periodistas que manejan la red y son capaces de construir piezas multimedia de las que tocan el corazón. No se lo pierdan, es de esas cosas que no van a ser capaces de olvidar.
















15 Comentarios
Sé que es un off-topic sobre la cuestión esencial. Pero no me resisto: lo de “socialismo democrático” siempre me recuerda a “democracia orgánica”. Cuando se tienen que hacer precisiones, algo falla en uno de los dos conceptos que se enuncian. O algo falla casi siempre, le dejo un margen de incertidumbre.
Gracias por los piropos. Lo aprendido recompensa el esfuerzo
De paso: fíjese como usted toma conciencia y alumbramiento en un momento en que le da un vuelco al corazón. Pasa también con el descubrimiento de la patria o la toma de conciencia de la propia discriminación. Ignatieff en su biografía de Isaiah Berlin cuenta como es el hecho de que le llamen judío de modo despreciativo lo que le lleva a darse cuenta de que es judío y no su propio entorno judío.
La conclusion es que son las humillaciones las que forjan la identidad, una cuestión que yo creo que en el pensamiento de Berlin es visto como algo peligroso. La revuelta de Irlanda de 1916 está precedida de una obra de teatro que inflama los corazones y reclama a los jovenes de la tierra que den su vida por la dama nación. Es decir, son esos sentimientos honorables los que nos conducen a pensar en términos de causa y a crear nuestro paraíso mental, pensando que es trasladable a todos. O que es insoportable la vida si no se modifican determinadas cosas que tropiezan contra la cortesía de la vida cotidiana, como el cartel de una tienda-
Con esto no quiero decir que usted caiga en las trampas de la identidad o de los corazones exaltados rebelándose contra el mal. Reflexiono en común sobre cómo se forjan nuestras tomas de partido, por pequeñas cosas que mueven nuestros corazones y cómo esas pequeñas cosas llevan tantas veces al delirio. Por ejemplo, el de los asesinos de Enrique Casas. Recuerdo una entrevista o artículo de Bernardo Atxaga en el que descubría que Euzkadi existía sentado en lo alto de una montaña cuando su compañero de excursión decía: “amo Euzkadi”. Y como hablo de memoria, no sé si sus palabras eran Euskadi y no Euzkadi o si era Euskal Herria. Diferencias que sé que usted conoce. Por si acaso: no estoy llamando nada a Atxaga, solo comento una anécdota.
Es otro momento de corazones gobernando nuestras mentes al contemplar la belleza geográfica (o de un discurso) y conduciéndonos a elaborar una teoría social que debe encajar en todos nosotros. Implícitamente superior, y esto no lo digo por las cosas que le cuento a veces. Al final, muchos nos caemos del guindo del orden deseable, de mitos como la humanidad unida y aceptamos que un mayor grado de caos es inevitable para preservarnos de las llamadas de los corazones de los demás, especialmente porque cuando cumplimos la edad en que descubrimos el mundo no queremos aceptar que no sea perfecto, o que el bien no triunfe (siempre) sobre el mal. O porque queremos bienintencionadamente restituir lo que creemos dignidad robada a nuestros padres y abuelos.
Por eso desconfío de etiquetas y religiones, de identidades y obligaciones colectivas irrefutables. Por eso desconfío de cualquier postura que presuma poseer más legitimidad moral, superioridad, o clame para sí la verdad de la justicia. O la pura verdad.
Es domingo por la mañana, suerte con sus opciones. Si tengo que elegir, yo también prefiero a Patxi de Lehendakari, esencialmente porque como mínimo será distinto aunque fracase en los anhelos que muchos pongan en él y en los que él tiene para sí mismo. Incluso si tiene anhelos que no son los míos. Pero, sin negar del valor de los relatos, del cumplimiento de aspiraciones y su épica razonable, construir su posible triunfo desde nuestros corazones es algo para disfrutar durante una tarde y luego olvidar. Es nuestra mente que nos engaña y al engañar lleva a perder el sentido.
Emocionante, serio, duro. Es un gran reportaje que me parece no esta hecho con demasiados medios.
No tenía el Ideal de granada en mis radares, a partir de ahora va a estar ahí.
El trabajo es muy emocionante, refleja aquella euskadi de muerte y silencio. Da vértigo. Y asco, mucho asco.
Al igual que Bárbara, auguro para mis hijos un futuro perfecto en el que no exista la pena de muerte por no pensar lo mismo que los que juzgan, condenan y asesinan. Y quiero verlo. Sentirlo. Pero también quiero que mis hijos sepan el precio que algunos han pagado por llegar hasta este momento. Que no ha sido gratis. Ni tan siquiera compartido. Sólo toca y tocaba a unos pocos.
Mantengamos la esperanza. Todo cambio es lento. Y a veces el silencio es muy sonoro.
Un saludo, César.
Me ha gustado el reportaje sobre Enrique Casas, está logrado y entiendo que está hecho a modo de homenaje, aunque lo considero sesgado.
Para eso considero yo que se ofrece la posibilidad de hacer comentarios, para intercambiar impresiones y opiniones. Opiniones que pueden ser divergentes siempre que no falten al respeto, ni a la verdad.
Es curioso que utilices el término raza en tu escrito, “periodistas de raza”. El mismo término que Franco empleó
para titular el guión que escribió para la película “Raza” (1941), que estableció el tono de la censura al comienzo de su régimen.
El franquismo se empleó a fondo en la censura y la manipulación. He comprobado que tú también las practicas en tu blog. Así vais los herederos del franquismo en esta España. Viva la raza, esto es, la sangre española y vuestra idea de nacionalismo en el centro de todo.
Así nos va!
Me he interesado por ti en la blogosfera.
Y ya he visto que despiertas admiración
por tu talante manipulador.
Hasta el punto de llamarte alguien giliprogre.
Tardofranquista-patxiguayero-que más da,
compartis demagogia y palabras vacuas.
Vas de guay pero lo mismo te regodeas con
la señora del aereopuerto de Hong-Kong.
Qué cutre!
Salud y libertad.
Anda, otro Troll faltón.
Hay que ser cenutrio para no saber que “periodista de raza” es una frase común, en fin.
Por cierto don César, creo que el comentario insultante de este señor no aporta demasiado al debate y rompe el karma de esta bitácora y los que en ella participamos. ¿Por que lo ha aprobado?
Porque no insulta quien quiere, sino quien puede. Estamos despidiendo, aquí en la Redacción de Ideal, en Granada, bajo la Alhambra, a Paco Perea, casi 50 años haciendo el periódico, ahora mismo le estamos despidiendo… Ayer, metió en la edición como jefe de la sección de Granada el reportaje sobre Enrique Casas en su versión para el periódico. Una doble página limpia. Algo, creerme, prácticamente imposible. Me dijo, desde sus 63 años -hoy es su cumpleaños y ya nunca más volverá a trabajar aquí en Ideal- que este tipo de trabajos son los que en sus 50 años de vida siempre habían hecho que el Ideal tuviera predicamento y respeto. Y por lo que él se siente orgulloso de haberse dejado la tinta de su sangre en este periódico. Y después de esto, y de lo que me han dicho jóvenes periodistas como RosaJC.com o Enrique Meneses
venga un troll, pues qué quieres. Seguiremos haciendo nuestro trabajo. Sirvan estas líneas de homenaje a Paco Perea en el día de su marcha. Gracias.
Es simplemente que el señor Calderón
ha censurado una puntualización que con mucho respeto y rigor había hecho quien esto firma. El error, consciente e interesado políticamente, que hace suyo el mismo Calderón, es en relación a adjudicar la autoría del asesinato de Enrique Casas a ETA, cuando fueron los Comandos Autónomos Anticapitalistas los que cometieron el atentado.
En dicho comentario situaba también el asesinato de Casas yo en el contexto de la actuación de los GAL, que por aquellas fechas ya habían cometido media docena de asesinatos, con el Partido Socialista en el gobierno (ver GAL en wikipedia).
De ahí que le califique como censurador y manipulador.
¿GAL? sssssst! calla calla, en España jamás se haría algo así, ni lo de Montejurra, eso es cosa de vascos cerraos de estos del Goierri como los de HB o del PNV que matan a la gente y son malos. Lo de indultar a Galindo y la cal viva, na, pecadillos, lo importante es que Patxi Nadie mola.
ahora en serio, os vais a dar la ostia. Tendrá que suceder que los abertzales arrimen el hombro y de una vez por todas voten algo más útil que una papeleta invalidada. Y entonces lloraréis y diréis que somos excluyentes (todo eso en caste… bilingüe!)
Que mal tienen que andar en las encuestas los de la txapela a rosca y las esencias milenarias para tener que recurrir a los GAL.
Despues de 29 años en las poltronas les entra el pánico.
Me parece prepotente e insultante el comentario de Josu Erkoreka. No me agrada la hegemonia del PNV, pero tampoco quiero la del PSOE. Ambos ejercen muy bien como gestores del capital y parece que esa es una condición para prevalecer en el poder.
A Patxi le veo vendiendo humo y no me parece creíble su discurso de encuentro de “las dos Euskadis”; los socialistas no cumplen con el estatuto -Zapatero es el presidente que menos competencias ha transferido,una, a modo de trapicheo con el PNV por su apoyo a los presupuestos del estado.
Txapelas a rosca y esencias milenarias probablemente existan, Matio -muy elocuente-. Pero no me parece mejor una mentalidad justifica y asume sin reservas la expresión franquista “periodistas DE RAZA”, en referencia al valor prevalente de la “sangre española”; que manipula la información siguiendo la premisa de que todo es ETA, para obtener réditos políticos. Así reivindicar el euskera también puede suponer actuar en concordancia con ETA -el caso Egunkaria es muy ilustrativo- y ya está, colaboración o pertenencia. También se demuestra la ética y el talante democrático del PSOE en la forma de asumir, no asumir, la cuestión del terrorismo de Estado socialista, llamemosló GAL. También in memoriam, el inefable Enrique Casas.
Leo estas líneas por casualidad y debo decir que todas las opiniones son legítimas, pero hay unas que son más estéticas y menos ofensivas que otras. Entre telebasura y comentarios radicales, ya tenemos bastantes elememntos futiles. Creo que hacen falta aportaciones bellas y de buen corazón. Sin entrar ni salir en el debate, parece que el ánimo de Ignacio es más arisco y beligerante. Calderón y Matio parecen más suaves y sobre todo aportan algo. Está bien criticar pero debe ser constructivo. De momento, sabemos que hubo un muerto en la mesa y da igual que hubiera sido ETA o Comandos, si bien nadie sabe si es o no una misma cosa. En la época de Franco también se hicieron atrocidades, pero todo pasa y la realidad cambia. Creo que hay que saber tomar distancia de la desgracia como axioma de progreso y desde la voluntad de hacer el bien, uno se sentirá mejor si contribuye a ello. Yo soy uno y animo a Ignacio.
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