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Quique

Hola Quique,

Ayer me atraganté con tu nombre, me llené de Padrós y no pude contigo. Tu te hubieras muerto de la risa conmigo, me hubieras llamado de tierno y capullo para arriba y hubiéramos acabado en alguna taberna de chamberí riéndonos de nosotros mismos.

Ni José-Luís ni yo podemos con tu ausencia, tu sombra nos llena, tio, y cuando discutimos la ausencia de tus risas son un clamor.

Te echo de menos, hermano, nunca habrá nada que llene la ausencia de tu ironía.

Quique, no sabes como me jode tener un cartel con tu nombre y no poder abrazarte.

Hoy, cuando he pronunciado tu nombre en Bilbao, mi madre se ha puesto a llorar, y al mirarla le he visto tu sombra en sus ojos. Te debo tanto que es dificil de explicar por qué no sigues aqui y yo si.

Te quiero y te echo de menos, Padrós, pedazo de cabrón, chulo. Mi amigo.

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11 Comentarios

  1. Publicado el 25 de enero de 2009 a las 02:47 | Enlace permanente

    Cesar, ayer todos nos emocionamos contigo.

  2. Publicado el 25 de enero de 2009 a las 03:11 | Enlace permanente

    Me he emocionado leyendo este breve post porque me siento muy identificado y porque quizás yo no tengo la claridad ni calidad literaria para expresarlo de una forma tan buena. (Soy de ciencias que le vamos a hacer, y de los eminentemente prácticos).

    En fechas muy cercanas a lo de Enrique sufrí (sufrimos porque fue en general toda mi familia) el mismo tipo de perdida y desgracia similar, así que cuando oigo o leo sobre Enrique Padrós es inevitable que mi mente fluya hacia esa enorme ausencia.

    Difícil es perder a un amigo que es como un hermano y también aun padre (en edad joven) que además de eso es amigo, jefe, cómlice y compañero de proyectos laborales y personales. La ausencia es enorme y lo rompe todo, en todos los aspectos familiares y laborales que hay que ir recomponiendo a trocitos poco a poco.

    El tiempo ayuda con el dolor, pero la ausencia nunca mengua.

    Ánimos César.

  3. Publicado el 25 de enero de 2009 a las 09:37 | Enlace permanente

    Precioso recuerdo. Me ha emocionado. Un abrazo

  4. Publicado el 25 de enero de 2009 a las 12:20 | Enlace permanente

    Sin conocer a Enrique, casi haces que se me salten las lágrimas mientras leía esto. Poco más puedo decir.

    Un abrazo fuerte.

  5. Publicado el 25 de enero de 2009 a las 12:40 | Enlace permanente

    César, fue muy emotivo y cargó el resto del discurso de humanidad… y es que las personas somos así: nos pueden (afortunadamente) las emociones…
    Un beso.

  6. Publicado el 25 de enero de 2009 a las 16:13 | Enlace permanente

    Levanto mi copa por Don Quique Padrós.
    Salud.

  7. Publicado el 25 de enero de 2009 a las 16:39 | Enlace permanente

    Todos nos emocionamos contigo en ese momento.

  8. Publicado el 25 de enero de 2009 a las 17:20 | Enlace permanente

    Ayer Enrique habría cumplido 37 años. Posiblemente ayer, o ahora a estas horas, estaríamos mi familia con él en el que era el barrio de sus últimos años, tomando un café, o en su casa jugando a la PlayStation. Yo le habría insistido para que viniera a mi casa, entonces en Móstoles, a pasar el fin de semana y desconectar. O si este fin de semana hubiera ido a Villalvilla, me habría insistido para que fuéramos nosotros allí. Habríamos continuado discutiendo como habríamos estado haciéndolo desde el 27 de diciembre sobre el conflicto entre Israel y Hamas. Daríamos vueltas sobre el “aguirregate”, o sobre los expedientes que se le están abriendo a los simanquistas. Posiblemente hasta de las Elecciones vascas departiríamos profusamente, él defendiendo al PNV, que siempre fue más democristiano de izquierdas que socialdemócrata. Estaría apasionado con Obama, que seguro que sería el más fan de todos, aunque elevaría a fetiche a Sarah Palin. Seguro que, con su habitual sorna, hasta tendría una foto de la Palin en su despacho. Le enseñaría a Antón la última adquisición de su colección de Playmobil, pero yo prestaría más atención a sus viejos cliks de Famobil.

    Y Tere y yo terminaríamos el día diciéndonos: “Enrique es nuestro mejor amigo”. Y yo pensando: “qué suerte tengo”.

  9. leonard
    Publicado el 26 de enero de 2009 a las 11:50 | Enlace permanente

    Grandes los recuerdos y grande la huella que deja el camino andado juntos. Porque cuando se comparten esperanzas esa union queda para siempre. Por el y por tantos nos queda seguir luchando a los que podemos hacerlo.

  10. Publicado el 26 de enero de 2009 a las 12:04 | Enlace permanente

    Muchos recordaremos ese momento tuyo en Bilbo, Cesar.

    No conocí a Enrique por poco. Lo único que puedo decir de él con certeza, es que sabía escoger muy bien a los amigos.

    Un abrazo

  11. Publicado el 26 de enero de 2009 a las 13:16 | Enlace permanente

    Cesar, no me pasan los comentarios con href.

2 Trackbacks

  1. [...] Enredados, si algún día nosmorimos, queremos que también nos recuerden así.    Enredados 3×08: Entrega de Premios a la Blogosfera [38:48m]: Play Now | Play in [...]

  2. Por » Archivos del blog » En Bilbao, con los amigos on 27 de enero de 2009 a las 13:56

    [...] de los premiados y el emocionado recuerdo de Cesar a Enrique. Como le dije, tras leer en Netoratón su impresionante dedicatoria a Quique: qué bien supo Padrós escoger a sus [...]

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