La política es un negocio duro, con muchos años de tradición a sus espaldas y en el que aún impera el viejo paradigma de la escasez, de la escasez de información.
Un político al uso no comparte excesivamente, ni con los del partido de enfrente ni, por supuesto con los del propio partido, que son su verdadera y feroz competencia en la lucha por esa información que les situa en posiciones ventajosas.
Pero, como dicen los amigos Argentinos, la “rosca” ha comenzado a voltearse, en una época de saturaciones informativas, en la que la información, incluso la más delicada, corre con absoluta libertad en la red, el viejo político de camarilla y cenáculo conspirativo comienza a perder el pulso y deja de controlar los mecanismos de toma de decisiones.
Cuando hablamos de política 2.0 hablamos fundamentalmente de una actitud, hablamos de una política de compartir proyectos, ideas, ambiciones y emociones…y de estar dispuesto a defenderlas públicamente y a diario.
Hablamos de conocimiento compartido y de acciones distribuidas, de mayor transversalidad en el debate y de perder el miedo a equivocarse.
Una de las razones de la mala calidad ( evidentemente con fantásticas excepciones) de los blogs de los políticos es ésta, creen que dando un link a una idea de un rival le están promocionando, cuando en realidad se están promocionando ellos mismos. Tratan de guardarse para ellos mucha información que creen privilegiada de forma tan candorosa que da cierto rubor decirles que eso que están tratando de esconder ya está en la red.
Y claro, de tanto guardar temas interesantes, sus escritos en una internet regida por la economía del talento, raramente interesan a alguien fuera de su familia y allegados.
En la red, eres lo que compartes, tu personalidad digital se compone de lo que aportas, de lo que enlazas, no de lo que escondes. Dentro de poco tiempo y como ya se está demostrando en otros paises, de poco van a valer los aparatos partidarios si no son capaces de abrirse con valentía y participar del debate y la creación de contenidos e ideas. Partidos con las orejas bien abiertas a lo que se opina sobre ellos, debatiendo horizontalmente con los ciudadanos de infantería.















17 Comentarios
Pero tardarán tanto en darse cuenta de eso…
Algunos ya han empezado, Don Edgar, ahí tiene usted al señor Obama, por ejemplo.
¿Cómo concurrir en espacios infosaturados, competir electoral y políticamente, y -al mismo tiempo- compartir conocimiento?
La ecuación es compleja, pero resolverla en “abierto”, puede ser la diferencia entre la vieja (perdón, “antigua” o “caduca”)política… y la nueva!
Gracias por escribir!
Ayer escuchaba a Alberto Manguel en la televisión (sí, sí en la TV!): “Si quieres rebelarte, lee”.
Pues eso: lee… y escribe.
Pues si, Antoni, pero prefiero planteármelo como reto antes que como barrera.
Lo que queda claro es que no bastan las buenas intenciones, hace falta mucho talento y valentía.
¿Pero Obama comparte o sólo reparte?
PD: Gracias por lo de Don!
Lo digo porque Obama ha hecho mucha campaña, sí, pero no sé si es eso lo que concebimos como compartir.
Ha exprimido la 2.0 en todas sus plataformas para hacerse oír, ha llegado hasta rincones que nunca nadie había llegado, pero no sé hasta qué punto eso es compartir (aportar, enlazar, etc.)
A muchos y muchas les va a costar este cambio de paradigma, pero tarde o temprano van a tener que aceptarlo ,aunque sea a regañadientes…
Pronto moveremos algo desde aprendices en torno a la política 2.0, a ver si sacamos del sarcófago a unos cuantos. Esté atento a su pantalla señor César
De acuerdo a medias. Desde luego la red es un elemento nuevo que aporta apertura ( y que en teoría lo hará aún más en el futuro). Pero también sirve como vehículo para expandir consignas. En resumen, es un arma de doble filo ( un camino de ida y vuelta). El valor añadido que aporta a día de hoy es el del derecho a répica ( cosa que no existe en los medios tradicionales), lo cual ya es una novedad positiva. Posiblemente en unos años se pueda dar algo parecido al panorama que anuncias. Si se consigue un volumen de gente lo suficientemente amplio en la blogosfera como para que las propuestas y opiniones, así como su influencia, comiencen a superar las posibilidades de control tradicionales, el tema irá por ahí. A día de hoy, yo me quedaría con la posibilidad de participación y de generar debate….que no está mal.
Se aferran al tradicional “información es poder” cuando la realidad diaria está demostrando que esa máxima está cambiando. Ahora, la única información válida es aquella que se comparte y se debate y enriquece entre todos. ¿Cuánto tiempo va a durar la ceguera?.
En la red y fuera de la red,Cesar.Eres alguien si compartes algo y eres mucho si compartes mucho y no eres nada si no compartes nada,aunque te creas muy importante e inteligente.Quienes se cierran en si mismo por temor a que les roben “sus” ideas suelen ser casi siempre unos pobres diablos;sin ideas suficientes para influir en nada ni en nadie.
Buena reflexión, César.
Hay políticos que todavía desprecian los blogs porque dicen que no son rentables electoralmetne. ¿No será que ellos no saben utilizarlos?
Un abrazo,
Los viejos esquemas siguen gracias a que la población en general tiene poco acceso y conocimiento de la red. Los políticos tenemos otras “vías de contacto” muy eficaces (relaciones, favores, amistades, “influencias numéricas”) donde cimentar las relaciones de poder concreto, real, tangible, las que condicionan congresos, reuniones, elecciones internas, designaciones de cargos no electivos. Hoy por hoy, la mayoría de los políticos consideran la red un medio más de propaganda, no de relación e intercambio para fraguar proyectos. Eso, sin hablar del analfabetismo casi absoluto en materia informática que se da en el colectivo. También los que nos movemos en la administración pública tenemos el handicap de la lenta adecuación a las nuevas tecnologías que se da todavía, a pesar de las leyes en vigor. Y muchos “cuadros de los altos niveles” del mundo político, con poder, provienen de los empleados públicos. Y ya se sabe: “las cosas de palacio van despacio”.
Totalmente de acuerdo, muy buen post.
La izquierda española lo ha entendido y en ese aspecto va muchos pasos por delante de la derecha.
Ejemplos: la blogosfera progresista, Las Ideas… pero también la profusión de bitácoras personales (auténticas) de políticos socialistas: José Blanco, Luis Solana, Eduardo Madina…
La derecha tiene una presencia mucho más limitada y pobre en la red. Y por ahí se les están escapando muchas cosas.
Saludos
Me temo que con esto pasará como con los primeros coches a motor….seremos tachados de locos por algunos por ignorancia y de “utópicos” por otros que no ignoran, pero no les conviene porque crian caballos….
César, te cito en ENTRELLUM
Estoy casi al 100% de cuerdo, no sólo con el post, sino con la mayoría de los comentarios que acabo de leer. Sin embargo, no creo que el problema se centre únicamente en la “extremadamente tradicional” y poco “permeable” estructura política. Cierto es que a muchos nos cuesta dar el salto definitivo, absolutamente necesario, al “nuevo mundo” del 2.0, pero quizás otro punto interesante sería analizar las facilidades que se les ponen a las “viejas mentalidades” de los políticos para que lo hagan.
Los políticos al uso están obsesionados con la inmediatez; de la decisión a adoptar, de la siguiente cita electoral, de la próxima foto a obtener, del artículo o titular de prensa del día después… Pero no es una elección del político; es una imposición del propio sistema.
Creo, modestamente, que no es tanto un problema de miedo a compartir información, sino más bien un problema de no ser conscientes aún de la importancia que la red social tiene ya y, principalmente, la que va a tener. Para comprenderlo y aplicarlo se tienen que asumir riesgos, y no sé si están todos dispuestos a eso.
Es necesario concienciar más, “compartir” más sobre la importancia de entender esta nueva realidad, y en ello, los que ya gozan de experiencia, tienen mucho que aportar.
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