
Desde hace ya tiempo se viene hablando de la necesidad de boicotear los próximos juegos olímpicos en Beijing. Parece, sin duda, lo más lógico a priori ante el reiterado ataque a los derechos humanos que cada día se repiten en el país chino. La represión creciente en Tibet los últimos días ha aumentado la presión internacional y han elevado las voces que exigen el boicot a la cita olímpica. Apoyando totalmente el motivo de estas peticiones y su buena intención, me pregunto si realmente resultaría positivo de conseguirse finalmente.
Para empezar, habría que preguntar al Comité Olímpico porqué eligió a Pekin como ciudad anfitriona de los Juegos a sabiendas de que estaban apoyando a un régimen totalitario que no respeta los derechos humanos. Aunque el motivo principal y evidente es puramente económico, un millón y medio de clientes/as potenciales son bastante convincentes, me voy a convertir en un pobre ingenuo por un segundo para pensar que el objetivo real era conseguir que China se abriera al mundo y su población fuera más libre. A falta de escasos meses para la celebración de los Juegos ya no queda ninguna duda de que este objetivo no se ha cumplido ni se cumplirá. ¿Debería el COI suspender los juegos?, ¿Deberían boicotearlo los países o deportistas participantes?. Sinceramente creo que la pregunta debería ser otra muy distinta: ¿Ayudaría el boicot a mejorar la situación en China?.
A veces, muchas veces, caemos en el error de convertirnos en guardianes del mundo libre sin entrar a valorar otras circunstancias y las posibles consecuencias de nuestra intervención. Un boicot a estas alturas provocaría grandes pérdidas millonarias y obligaría al gobierno chino a asumir un coste muy alto por todo el trabajo realizado en estos últimos años. Resulta ingenuo pensar que serían las grandes multinacionales las más perjudicadas o que el régimen chino reconocería su culpa y cambiaría su actitud en el futuro. El gran perjudicado sería, una vez más, el pueblo y de nuevo los sectores más pobres sufrirían el aislamiento y el olvido internacional.
¿Por qué no replantear la situación de otra manera? Creo que sería mucho más inteligente por nuestra parte intentar aprovechar que China será el escaparate mundial durante unos meses para mantener un elevado nivel de activismo y aprovechar cada segundo para informar de la situación real en el país. Los medios que acudan a la cita olímpica deben asumir una importante responsabilidad para dar voz a minorías y personas que nunca la tienen. Los y las deportistas también deberán convertirse en activistas dentro y fuera de la pista. Una posible acción, entre otras muchas posibles, sería comprometer la donación de cualquier premio deportivo o ganancias por derechos publicitarios para organizaciones que defiendan la libertad en China.
Si al final de los Juegos queda para la historia un gesto como el del Black Power en Mexico 1968 o la victoria de Jesse Owens en Berlin 1936, será en realidad mucho más práctico y beneficioso para el futuro de China que un boicot que llevaría de nuevo al olvido los derechos de su población. Por eso planteo la pregunta, ¿Boicot?














6 Comentarios
Estoy totalmente de acuerdo con su interpretación, Don Christian. Esa inteligencia a la que alude requiere engancharse para comprometerse a fondo, y me parece que ofrece más posibilidades de lograr resultados concretos, de lo que una seguramente bienintencionada pero también un tanto cómoda acción de publicidad social; digo cómoda, por no requerir aquel compromiso de enganche con el objeto de la ostentada afección, más allá de señalar posturas.
Por el bien de los propios tibetanos, y para facilitar un cambio, hay que bajarse de los púlpitos en escenarios lejanos y dejar de confundir megafonía con acción política coordinada a nivel internacional.
Para mí, y en este caso, llamar al boicot equivale a renunciar a alternativas que requieren más esfuerzo pero sí tienen más vistas de resonancia y de efecto en el lugar de la cuestión. Es la autorresignación al pataleo preventivo.
Creo que es una de las opiniones-propuestas más mesuradas y de avanzada que he leído sobre las Olimpiadas en China.
Ayer en la tarde el gobierno de mi país se posicionó a favor de China y en desmedro del Tibet, cuyo movimiento cree financiado por la CIA y “el imperio”. Se les olvida que China también es imperialista, con varios siglos de ventaja, pero el mapa blanco-negro de mi gobierno deja poco espacio para maniobrar. De antemano tendremos una cobertura sesgada de las olimpiadas y del “fantástico” modelo chino.
Un boicot conseguiría efectos contrarios a lo que se persigue. es precisamente este tipo de eventos donde acuden deportistas jóvenes de diversas procedencias, miles de periodistas y visitantes lo que de alguna manera transmite al mundo y desde el mundo transmite.
Por otra parte es de muy poca inteligencia mirar con ojos de la puntita de la pirámide de Maslow (al que se debería enseñar en las escuelas) una sociedad que hace bien poco, y aun mayoritariamente está muy cerca de la base de la misma.
Desde una óptica de análisis marxista y libertaria, hay que ir cumpliendo fases, y China está aun en las primeras del capitalismo industrial. Al tener la ventaja de tener una economía planificada, como en su día otras economías asiáticas, irá muy rápido quemando etapas económicas. y es el desarrollo socioeconómico el que llevará a necesidades superiores, y no al revés como se pretende desde una óptica eurocentrista.
En la Gran Bretaña del S. XIX, y en la España de principios del S. XX no se daban las condiiones objetivas socieconómicas para las libertades, a nuestro pesar. Si hubiesen triunfado las izquierdas y no hubiese habido el golpe militar franquista, desgraciadamente tampoco huboeramos gozado mucho de la libertad, no al menos como ahora la entendemos, yo hubiese preferido ese triunfo, que conste, pero los propietarios de los medios de producción, hubiesen continuado siendo fascistas, o incluso socializados, no hubiesen sido muy libertarios, en el sentido de defender la libertad, en Catalunya los anarquistas pecaron mucho de sectarismo, apesar de mis simptías por sus escritos, y la institución libre de enseñanza a la que añoro – creo que alguien debería hacer colegios concertados con ese nombre respetando su espíritu – .
En fin, que mucho mejor futuro auguro para la sociedad China gracias a su desarrollo económico, lo que llevará necesariamente a un desarrollo de la sociedad, que para muchas americanas, africanas o asiáticas, para las que no se solicita boicot alguno, y es que el dame pan y dime tonto sigue vigente.
Y que conste, que hoy en España en los colegios concertados de la Iglesia se respira menos libertad, incluso que cuando yo era estudiante, libertad cohercionada muchas veces por lpersonas que temen perder su puesto de trabajo y que no pisarían una iglesia de no ser de trabajar para estos ladrones de libertad.
Muy buena reflexión
creo que seria mejor un gesto como los que indicas en el articulo que un boicot real como Usa en Moscov
un gesto de un medallista a favor de Tibet seria mucho mas significativo que una retirada de un pais occidental
recomiendo leer
http://chinochano.zoomblog.com/
blog de un español en china con su día a dia y ahora convertido en observador en 1era persona de como se esta viviendo ahí la cosa de las olimpiadas y el follon
es muy critico (a mi parecer, a veces demasiado con tibet) con el posible boicot a los Juegos olímpicos
echadle un ojo si queréis
Desde luego es mucho mejor idea que la de intentar condenarlos a la oscuridad porque eso simplemente no va a pasar.
Muy buena reflexión.
Pero dejen que haga una pregunta: ¿Creen realmente que el gobierno del país chino va ha dejar a periodistas, deportistas y otras personas que informen libremente o hablen libremente de lo que pasa fuera de la xina y lo que se piensa?
Igualmente, creo que la población china debe de tener lavado su cerebro y que por mucho que le llegue información de fuera no se la creerán.
Com no se pongan todos los deportistas de acuerdo y salgan con pancartas, con una bandera del tibet… etc. Me parece a mí que es mucho más complicado. Sigo creyendo que China se va a salir con la suya. Que nadie que asista a los JJOO informe a su población y que la población tampoco pueda hablar libremente con nadie. Todo va estar bajo la vigilancia constante del gobierno chino.
No nos hagamos ilusiones. China no va ha cambiar en poco tiempo.