La independencia de Kosovo no ha dejado frío a nadie, y mientras los medios de comunicación y los partidos políticos deciden si esto favorece a los nacionalismos o a las opciones más jacobinas, en los blogs también se está produciendo un interesante debate.
Hay posturas para todos los colores, pero queremos destacar algunas visiones especialmente interesantes:
Desde el campo nacionalista catalán, Xarop realiza un brillante análisis en el que despeja similitudes entre el caso Catalán y el Kosovar. Teketen- En Euskera- se muestra bastante preplejo ante la situación y reclama una mirada más profunda.














8 Comentarios
DestacarÃa ante todo que la gente debe tener claro que cualquier paralelismo entre Kosovo y Catalunya o Euskadi resultará odioso por un sinfÃn de condicionantes.
Por otro lado, me pregunto si don Mariano Rajoy criticará públicamente a sus amigos Bush, Merkel o Sarkozy por haber aceptado a un nuevo paÃs al margen de la resolución de Naciones Unidas. Cual es el criterio, Mariano???
Uno: lo dicho por Alex: es una declaración ilegal.
Dos: nos hemos ido desde bombardear a los serbios por perseguir una inútil Gran Serbia a base de limpieza étnica, al reductio ad absurdum en comparaciones con Euskadi y Cataluña que, más que ociosas, son imbéciles, mientras asistimos a la creación de una inútil Gran Albania musulmana – para más inri, en plena época de consecuencias de 11-S y el 11-M.
Tres: a modo de anécdota, y hasta los dÃas del Imperio Otomano y su posterior época de progresivo desplazamiento étnico e creciente inmigración desde Albania, la clara mayorÃa étnica en Kosovo era serbia. Lo digo por si hay ganas de emplear el argumento de reclamación histórica.
Cuatro: me pregunto cómo se puede sobrevivir sin memoria, bien sea aplicado a la Ley de memoria histórica, o al recuerdo del holocausto, o a rotos arreglados con descosidos como es el caso de la ex Yugoslavia.
Desde el independentismo catalán, y con voluntad de aclarar, Kosovo es para nosotros un precedente en el siglo XXI como tantos otros existieron en el siglo XX. Un precedente, unos precedentes, que demuestran que no solo és posible alcanzar la independéncia y el estatus de miembro de la Unión Europea de manera “inconstitucional” (que no antidemocrática) sinó que la rotura del status quo no provoca un cisma en la misma Unión. Y lo mejor, se establece por segunda vez en este siglo y en territorio europeo el precedente del voto: quién decide és la gente del territorio, no la totalidad del Estado, faltaria más. Si esto se ha aceptado por parte de la UE en Montenegro y en Kosovo, y se va a aceptar en Escócia, que argumentos tienen los unionistas en España para impedir las consultas de autodeterminación en Cataluña y el PaÃs Vasco?
Bueno, dejaré que responda un “unionista” a la última pregunta, pero sà me parece procedente reseñar que la premisa es falsa. La UE reconoció la soberanÃa Montenegro, pero no la de Kosovo: deja la cuestión del reconocimiento en manos de sus Estados miembros. Y no en menor medida por existir motivos jurÃdicos para sospechar de la carta de naturaleza de la declaración unilateral de una provincia. EE.UU., Francia, el Reino Unido, Alemania e Italia tienen sus razones, cada uno de ellos de Ãndole polÃtica, tanto como lo tienen China y otros para sus recelos.
Puestos a puntualizar, tampoco me parece correcto referirse a un “cisma” en un sentido cuasi existencial, como si fuera único el reto; la complicación es de Ãndole más bien operativo institucional, cuando hay tratados existentes de cooperación que se ven complicados con dos grupos de aplicación distinta en el caso de Kosovo. Otros ejemplos de diferencias sustanciales son la “constitución europea que no puede ser llamada como tal” (o sea, el invento de la Merkel), o la “UE de dos velocidades” (solapado en parte por la cuestión anterior).
Al margen de todo esto, la forzada comparación con el caso de Kosovo prácticamente me obliga a preguntar si de veras atrae tanto la idea de la independencia que se niegue el fundamento netamente étnico sobre el que se proyectó en el caso de Kosovo. Si de veras se insiste al forzar tal comparación, me gustarÃa escuchar ideas sobre qué hacer “democráticamente” y/o “constitucionalmente” con quienes no están de acuerdo con tal partición.
No es nada fina la cruda distinción en Kosovo entre una situación de hecho, y otra de derecho; las subyacentes operaciones de deportación forzada se merecen un poquito más de consideración, que una oblicua referencia a lo que digan o dirán algunos paÃses ajenos, como si el fin y los medios estuviesen flotando en el aire como elementos inconexos e independientes de cuestiones de pura ética.
Por supuesto, concuerdo con que las leyes se hacen al servicio de la Justicia, y no al revés; no se tuerce la Justicia con tal de ahormarse a una determinada Ley. Por ello, también reconozco que no hay nada sagrado ni derivado de algún derecho absoluto para mantener, a toda costa, el “status quo”, pero si se insiste en una comparación, explÃquese también la solución al agravio.
Visto el “ejemplo” de Kosovo, no me pida aplausos, ni siquiera apoyos para seguirlo. Más bien lo contrario de un precedente, digo yo, es una viva imagen de lo que hay que evitar, como otros errores (y horrores) vistos en el S. XXI que afectan nÃtidamente la cuestión de soberanÃa (no me diga que se le ocurre pensar en el trágico balance de “medios” y el “fin” en los casos de Iraq, o de Afganistán, o de Palestina, o de Kenya, o incluso de Rwanda -donde Bush acaba de afirmar que nunca se debió haber tolerado el desarrollo del genocidio, en consonancia con su planteamiento “intervencionista”- por poner otro hermoso ejemplo contemporáneo de aplicación selectiva de criterios a la polÃtica exterior).
El “decidir” acorde con principios “democráticos” es por supuesto mucho más que deseable, tan valioso como importante, pero cuando la gente “decide” cometer soberanas barbaridades, hay razones de peso para variar la marcha del piñón fijo.
Ãlvaro, de acuerdo con usted en todo, menos en una cosa.
No es una declaración ilegal. Está amparada por Naciones Unidas en la Resolución 26/25 de 1.970. Ya sabe aquello de “cualquier territorio podrá autodeterminarse en caso de haber sufrido violaciones masivas de los DD.HH fundamentales referidos a una etnia en concreto” Lo cual sucedió en Kosovo en el año 98 y 99. No es necesario que ahora, Naciones Unidas, se pronuncie al respecto. Otra cosa será la entrada de Kosovo en la ONU, cosa que como sabemos todos será harto difÃcil debido a la postura de Rusia.
Por todo lo demás, los nacionalistas catalanes son tontos. Soy catalán, y demasiado tiempo ya, llevo aguantándolos.
Hola César.
La enseñanza que todos deberÃamos extraer del proceso independentista de Kosovo no es otro que ante la voluntad MAYORITARIA de un pueblo poco o nada se puede hacer.
En el caso catalán que es el que yo vivo mas de cerca, si podemos sacar alguna enseñanza, es la necesidad de trabajar por conseguir una mayorÃa siempre debe realizarse desde la didáctica y la razón, para lo que deberÃamos empezar a trabajar desde ya, los que defendemos este camino intentando con argumentos, que los hay, convencer al resto.
Demasiadas visiones interesadas de nacionalismos extremos, se han hecho ya por ambos lados como para que desde el sentido común no nos tomemos estos temas con la normalidad que se merecen, nunca he sido un anglófono convencido, pero la manera por la que transcurre su debate identitario, que también lo están teniendo, es algo digno de destacar, por algo nos llevan unos cuantos siglos de ventaja en esto de la democracia.
Y muchas gracias por citarme en tu entrada, César, saludos
Pues yo sigo en mi tonteria, ya ven, de considerar a Kosovo un precedente de declaración unilateral de independencia aceptada por la mayorÃa de estados miembros de la UE. En ningun caso se trata de un ejemplo, ni mucho menos de un camino a seguir por parte del independentismo catalan, simplemente se trata de un precedente. Y un precedente que invalida de hecho el querido artÃculo 8.1 de la Constitución Española en lo que se refiere a la integridad territorial del Estado. A ver quién ordena al Ejército ahora acabar con un movimiento secesionista mayoritario con estos precedentes.
Y esto de pasada nos permite a nosotros, independentistas catalanes, poder explicar que hay precedentes en Europa que nos garantizan que el estado español va a tener que utilizar la negociación polÃtica y no la amenaza militar (perfectamente constitucional) una vez planteado un proceso de autodeterminación (inconstitucional, pero ya ven, a ver quién lo para).
Igual para parar (democráticamente) a estos tontos al final van a tener que pactar PSOE y PP (lástima que eso les va a quitar algunos centenares de miles de votos en Cataluña y en el PaÃs Vasco que iran a parar… a los tontos de los nacionalistas, cachis, nadie dijo que esto fuera a ser fácil…).
Un saludo.
Hola Jordi Eduard.
En el caso en que en Catalunya el resultado de un referendum fuera favorable, nadie serÃa capaz de parar el proceso.
Actualmente l’Estatut que tenemos posibilita, a diferencia que en Euskadi, la celebración de ese referendo. Previo a su celebración los partidos interesados en la independencia deberÃan ejercitar en un plazo de tres o cuatro años un esfuerzo de pedagogÃa para posibilitar que el resultado sea positivo y eso va a necesitar del acuerdo de CiU y de ERC principalmente, además de aquellos movimientos sociales que quieran añadirse al intento.
Salut i €