Esta tarde era una noticia, ahora es una realidad. El blog de Federico ya está “abierto”. ¿Y qué tal? Hombre, sólo lleva una anotación, por lo que, de momento, no me meteré con su estilo, falto de hipertextualidad, uso de las negritas y a base de parrafazos que me recuerda más al estilo de una columna periodística cualquiera que al de un blog. No me meteré tampoco con su, por el momento, inexistente contribución al diálogo, aunque sea con gente de su misma visión del mundo, a través de enlaces a sus opiniones sobre el tema o a los hechos de los que trata. Todas estas críticas serían, por el momento, injustas, pues con un post no puedes explotar todo el potencial que esta herramienta llamado blog encierra.
Lo que sí que me indigna son los cauces de participación que tiene Libertad Digital en general y este blog en particular. Yo no puedo dejar un comentario en este u otro blog del medio si no me he registrado con anterioridad, un mal menor si no decimos que ese registro se hace tras dar a Libertad Digital tu número de móvil y tras pagar 30 céntimos. Está claro que no es una fortuna y que, nada más en autobuses, me gasto 6 veces ese dinero al día, pero me parece algo innecesario y que no favorece la mayor de las funciones de los blogs en particular y los medios digitales en general, la participación.
Me gusta ver comentarios abiertos, bloggers que me invitan a decir lo que pienso sobre lo que han escrito y poner lo que me parece bien o me parece mal de una anotación. Tenía la esperanza de poder dialogar con Federico sus visiones. Me gusta debatir, hablar con personas de mentalidad diametralmente opuesta a la mía. Me gusta, en definitiva, conversar. Por eso me atraen tanto las posibilidades que abre Internet para un mundo como el de la comunicación y el periodismo. Internet me permite todo lo que ya he dicho y los comentarios, aunque no son la única manera ni la más importante de interactuar, sí creo que son, en este caso, un indicativo de las ganas de dialogar, algo que, con Federico, ya veo que tengo perdido.
¿Criticar por criticar? No creo. Si, para defenderse de los Trolls, deshabilitase los comentarios pero ofreciese otros cauces como un formulario o un email mi crítica no sería la misma.
Por el momento, no considero que esto sea un blog. Próximamente llegará mi crítica de todo lo que al principio decía que, por el momento, no iba a cuestionar y que confirmará la definición de “El blog de Federico” como un blog o una simple columna volcada a internet, como lo que hace el amigo Ansón.















6 Comentarios
Yo también creo que los comentarios deben ser libres
Imagino que estarás indignado, pero siendo Federico no creo que estés sorprendido.
Ya sabemos como es este… personaje.
Me imagino que ya queda poco, entonces, para la inminente presentación del blog de Rouco…
Bitacorear: 1. tr. Bloguear como sin gana, dejando el botón “Permitir comentarios” y volviéndolo a tomar.
2. prnl. coloq. p. us. Impacientarse o perecerse al intentar aparentar moderno sin lograrlo.
Reconozco que hoy me ha sorprendido. FJL ha avisado que va a ir respondiendo a los comentarios más interesantes, ha introducir hipertexto y negritas.
Si sigue esta lÃnea, quizás termine siendo un blogger y todo. De cualquier manera, el poner trabas para los comentaristas no es un buen inicio.
Diego: Joder, ya has destrozado la sorpresa… Va a ser un blog colectivo, no adelanto más xD
Ãlvaro: De momento, segunda acepción, aunque quiero darle tiempo para criticar su faceta de blogger. Dejemos que aterrice y luego, si lo hace mal, lo atacaremos, prometido.
Un saludo a todos!
cuando abre el blog es Sr federico?
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