
Pues nada, oigan, que seguimos en los San Juanes de Soria pasándolo como los indios. Desde las 7 de la mañana en pie, dedicado con dedicación propia de un monje medieval al estudio pormenorizado de la gastronomía local, costumbres alimenticias, libaciones rituales y demás. Un a vida realmente dura, como se pueden dar cuenta.
Ayer participé en una curiosa subasta de carnes de toro y botas de vino, y no se imaginan los precios que pueden llegar a pagar.
Nada más llegar a la cuadrilla me encalomaron una bota para que diera de beber a la concurrencia, cuestión a la que me dediqué, como pueden imaginarse, con prontitud, aseo y sin complejo alguno.
Claro, cuanto más “cargada” está la concurrencia, más altas son las pujas… y a eso de las 9 se llegaron a pagar, creo que recordar que 200 euros por una bota decorada.
Los subastadores son de lo mejor, acompañados por una banda, cuando consideran que la puja es baja, intercalan canciones, invitaciones a vino de la bota, piques entre las cuadrilas…en fin, para no perdérselo.
















2 Comentarios
que dura la vida del blogger
Llega uno a la conclusión (con bastante facilidad, por cierto) de que es usted un tragaldabas y juerguista de tomo y lomo y de que la forma que uno podrÃa encontrar de que dejara de lado al PSOE y al mundillo de la polÃtica 2.0 serÃa únicamente asegurarle un retiro honroso alimentado con viandas y caldos de todas las regiones de esta España nuestra en cantidades ilimitadas.
Yo coincido usted en la pasión alimenticia.
Un saludo y que siga divirtiéndose.